Daniela Bojórquez Vértiz

Toda mirada tiene un punto ciego

Actualmente, el término “arte contemporáneo” ha convocado amplios y contradictorios debates, que subrayan su inestabilidad para determinar colectivos,definiciones e interpretaciones. Este término no implica hoy, una coherencia o una comunidad de intereses artísticos, políticos o económicos, más bien, ofrece un panorama abierto susceptible de ser interpretado poliédricamente, sus múltiples facetas permiten una visión holística de su identidad y destino. Sin embargo, no está de más aclarar que en la actualidad el énfasis está puesto sobre aquellas formas, matrices o estéticas, que fueron relegadas por los paradigmas modernos.

La estética de lo contemporáneo por lo tanto, no privilegia ninguna forma determinada, no exige una única experiencia y no es necesario adquirir una “carta de ciudadanía”, que 

reclame que la obra tenga que pasar por el cedazo de lo claro y distinto, de lo regular, de lo definido, predecible o equilibrado. 

De esta manera, la propuesta de Daniela Bojórquez Vértiz, no desvaloriza ni desestima ninguna forma de trabajo, aunque privilegia la fotografía como medio. Su obra explora las nociones múltiples, es dinámica, vincula diversos medios y soportes, genera redes y sistemas complejosde interpretación y permite desplegar algunas de las formas claves de la estética del pensamiento complejo de Edgar Morin. 

Bajo el nombre de Toda mirada tiene un punto ciego, Daniela Bojórquez Vértiz nos presenta, en el marco del ByeFestival2018, tres de sus propuestas más conocidas: Álbum de pilar, Óptica sanguínea y Toda mirada tiene un punto ciego.Como diría Marcel Proust “El acto real de conocimiento no consiste en encontrar nuevas tierras sino en ver con nuevos ojos.”